domingo, 31 de julio de 2016

El valor del tiempo...


Siempre estamos corriendo de un lado al otro, como si buscásemos algo tan importante que no podemos perder ni un segundo en la tarea...corremos para ser vistos, para alcanzar metas, para sostener cierta forma de vivir, corremos para todos y para nadie a la vez, corremos porque si no quedamos fuera, quedamos invisibles....como cuando llegan nuestros hijos y con su suavidad nos invitan a detenernos, como cuando la vida nos grita una y otra vez la necesidad de pausa y nos enfermamos, nos perdemos, nos agotamos...

Y así, cuando llega un espacio de silencio y detención escapamos, lo llenamos con lo que sea, lo tapamos....no sea cosa que aparezca todo lo que llevo dentro y no quiero tocar....no vaya a ser que me hable de mi y de todo lo que calla cuando corro.

El valor del tiempo para escucharme, sentir y saber de mi hoy está sepultado, lo perdimos apenas nos convencieron que sería mejor poseer que amar, tocar que acariciar, tener que ser... y así aprendimos a caminar zombies tomando afuera lo que perdimos dentro, llendo a toda prisa a ninguna parte porque en realidad llegaremos cuando podamos ir con nosotros mismos a donde sea.

El regalo es que siempre es un buen momento para empezar, decir que no, preguntarnos porqué y para qué hacemos lo que nos lleva por delante, dejar un espacio para mirar, sentir y sabernos... y talves recibir poco a poco noticias que están buscando el momento para traernos de vuelta.

1 comentario: